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La duna indómita siguiente

Ros Boisier
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Encuentro con María Primo

Situada en Tarifa (Cádiz, España), a tan solo 14 kilómetros de África, la duna móvil de la playa Valdevaqueros se resiste al absurdo control humano. Entre 2015 y 2020, María Primo fotografió la duna descubriendo su carácter polifacético e investigó la historia política, social y medioambiental del territorio. Adentrándose en la geografía y en los relatos que dotan al lugar de una identidad singular no exenta de misterios y asuntos aún sin resolver, la fotógrafa publicó en 2020 El libro de arena, un fotolibro vivo de historias y metáforas que aluden al absurdo, al viento de Levante, a los búnkeres abandonados, a la guerra civil española, a África, a la arena y a la relación entre los seres humanos y la naturaleza.

Las fotografías de la duna de Valdevaqueros transmiten su carácter indómito: fuerza, movimiento, resistencia. Su cuerpo se expande y cubre árboles y caminos que encuentra a su paso. La duna crece sin que nada la detenga, al menos no a largo plazo. Aun así, el ser humano se empeña en intentar reprimirla. Ante esta imposibilidad, decides posicionarte fotográficamente desde dentro de la duna, en contacto directo con la arena, el viento y el mar. ¿Por qué eliges este punto de vista y qué representa?

Cuando empecé a trabajar en este proyecto, fotografiaba con intención de rescatar y comprender las historias que me iba encontrando detrás de todas las huellas de este supuestamente paradisíaco lugar: instalaciones militares abandonadas y en estado de ruina; restos de pateras y embarcaciones neumáticas medio enterradas que parecían formar parte del paisaje; restos de cables, tablas erosionadas con clavos oxidados y basura repartida por la duna. Turistas de todo el mundo irrumpen para hacerse la foto con las imponentes vistas a África: la aldea al final del camino, la carretera que es engullida por la arena cada vez que sopla el Levante, el bosque de pinos que cada año va perdiendo terreno.

Al mismo tiempo, algo me impulsaba a acercarme a la duna. Sentía la necesidad de estar cerca de ella, de intentar desgranarla, de escucharla, de entenderla y sentir su movimiento y su fuerza impulsada por los fuertes vientos de Levante. Me fui relacionando con el paisaje de otra manera, quitando las capas superficiales, buscando posicionarme desde diferentes perspectivas. Este fue el enfoque filosófico y la postura más contemplativa en la que me situé desde un principio.

Mientras investigaba fui dándole un carácter antropomórfico a la duna, hablaba de ella como si tuviera vida y comprendí que la duna era la protagonista de todo lo que ocurría en este paraje tarifeño, en pleno estrecho de Gibraltar. Esa gran duna móvil que estamos acostumbrados a ver quienes visitamos la zona no siempre estuvo ahí. Se formó en 1939 después de la intervención militar, nada más acabar la guerra civil española, a causa de un infundado temor por parte de los servicios secretos de Franco a una invasión de los aliados franceses e ingleses a través del estrecho. Ahí comienza la historia de El libro de arena. Desde entonces la fisionomía del lugar ha cambiado radicalmente, generando unas consecuencias ambientales y sociales aún por resolver.

Defines El libro de arena como un relato poliédrico. Los distintos registros fotográficos que utilizas en cada uno de sus tres capítulos (‘Los muertos’, ‘Los vivos’, ‘Fatiga’) varían según (parece ser) el enfoque histórico, medioambiental, social y político de los acontecimientos que tienen y han tenido lugar en torno a la duna de Valdevaqueros. ¿En qué momento del desarrollo del proyecto decides abarcar estas distintas perspectivas sobre el lugar y no focalizar el discurso solo en una de ellas? ¿Qué te ayudó a tomar esta decisión y cuál es su fortaleza?

A medida que me sumergía en lo que ocurría en este lugar, aparecieron todos estos aspectos históricos, sociales, ambientales y políticos. Me di cuenta de que todo estaba interconectado. De alguna manera, todo surge desde que la duna comenzó a crecer por la intervención del ser humano. Para mí era muy importante explicar el contexto en su totalidad y fue al centrarme en la duna cuando pude integrarlos. Mi primera propuesta de maqueta era mucho más abstracta y no quedaba claro el contexto. Según fui avanzando con la estructura del libro creé capítulos coincidiendo con la línea temporal: el origen, la época de control por los militares, la época de descontrol con la entrada en vigor de la Ley de Costas de 1988 y finalmente, la fatiga. Era una lectura demasiado literal y obvia. Mi editor, Guillermo Paneque, me ayudó a dar forma a la narrativa creando un hilo conductor con esta división y esos títulos. ‘Los muertos’ trata sobre los que ya no están, aunque sus huellas permanecen. ‘Los vivos’ acerca de los que están ahora, cada personaje con su propio imaginario de la duna. Para la fatiga, que para mí era importante, obtuve la idea del letrero de una puerta que me encontré tirada en el suelo en uno de los inmuebles abandonados por los militares. Simboliza ese estado de cansancio extremo por tanta lucha, en este caso entre la naturaleza y el ser humano.

Con esta estructura incorporamos la ficción al documento, la duna cobra vida, se mezclan historias reales con personajes imaginarios, incluso sueños o fantasmas, como cuando aparece la mujer en la duna. Esta imagen está inspirada en una película que ha sido un referente desde el principio, La mujer de la arena, de Hiroshi Teshigahara, basada en la novela homónima de Kôbô Abe.

La estructura del libro alude sutilmente a los ciclos de la naturaleza, como un bucle (así me lo sugiere la cubierta, la contracubierta y las fotografías que le suceden), como ocurre también con el mito de Sísifo que referencias con una fotografía del cuadro de Tiziano antes de terminar el segundo capítulo: ‘Los vivos’. Desde la perspectiva de la creación del discurso y también del universo simbólico que propones en tu proyecto, ¿cuál es la importancia que le otorgas al mito de Sísifo? Y, ¿por qué?

Aquí es donde entra el absurdo. Ese absurdo empeño del ser humano por querer dominar la naturaleza, separándose de ella. Desde la revolución científica y la era industrial, las ideas de dominio y separación entre cultura y naturaleza parecen formar parte de nuestro pensamiento moderno. Sin embargo, vivimos en la era posmoderna y de la posnaturaleza; el concepto de naturaleza que teníamos ha muerto, como decía Carolyn Merchant en su libro La muerte de la Naturaleza en los años 80. Somos parte de la naturaleza, todo está interconectado y nuestros actos tienen sus consecuencias. Por mucho que nos empeñemos en dominarla siempre acaba poniéndonos en nuestro sitio; estamos abocados a la entropía, al caos y a la nada. De ahí que El Mito de Sísifo de Camus haya sido otro referente.

La imagen de la duna engullendo la carretera y las maquinas quitando la arena de uno y otro lado para que el asfalto vuelva a cubrirse al poco tiempo, era la misma representación del absurdo. Nos recordaba al clásico mito de Sísifo, cuyo castigo consistía en empujar una gran roca por una ladera empinada que siempre caía hasta abajo antes de alcanzar la cima, haciendo que Sísifo tuviese que empezar de nuevo una y otra vez.

Este concepto es algo que también trabajé en profundidad con mi editor. Fue Guillermo quien me recomendó apropiarme del título del relato de Borges, El Libro de Arena, que me había acompañado durante todo el proceso como referente. Borges, el gran genio del absurdo, cuenta en este relato la historia de un libro infinito “se llamaba El Libro de Arena, porque ni el libro ni la arena tienen principio ni fin”. Underbau plasmó esta idea de bucle con el diseño. Lo más arriesgado fue sacrificar las guardas y me alegra que lo hayas apreciado.

El texto lo utilizas de forma precisa, sin adornos. Nos ofrece información sobre los elementos protagonistas de tu libro y su conducta en el tiempo, también los sitúa en un contexto. De esta manera abarcas, con pocas palabras, la totalidad del período que has investigado. En relación con la edición y conceptualización del libro quisiera saber cómo influye en el relato y en su lectura la ubicación de los textos en la secuencia y el papel verde que has elegido para ellos.

Trabajar con los textos ha sido lo más complicado de todo el proceso. Son textos que he ido recopilando de diferentes fuentes y entrevistas durante mi investigación y me parecía importante darlos a conocer junto con las imágenes. La historia se tenía que leer a través de las imágenes y los textos debían acompañarlas, sin ser muy invasivos. Por ello decidimos introducirlos, junto con las fotos de archivo, en dos cuadernillos separados que ayudaban al ritmo de la secuencia. La intención de incorporar otro papel de un color azul verdoso de menor gramaje era para que funcionara como un soplido del viento y oleaje del mar dentro del libro.

En el primero de los dos cuadernillos incluimos los datos más científicos de forma poética; se comparaban los granos de arena con las estrellas en el universo y esto hacía que pareciera, sin una intención predeterminada, que se buscaba lo sublime en la duna. Dejamos para el segundo cuadernillo la cronología de la duna. El editor insistió en jugar con la forma en el diseño, por eso este cuadernillo arranca con la foto de Sísifo como efecto explícito de lo que intentaba mostrar subliminalmente.

¿A qué responde la idea de elaborar un libro que se modifica lentamente al deshilacharse la tela de las cubiertas? ¿Es este un guiño a la duna y a su incesante metamorfosis?

Fue una propuesta de los diseñadores desde las primeras reuniones y me fascinó: era totalmente experimental. La duna cobra vida y avanza anárquicamente; queríamos que el libro tuviera también ese carácter indómito y anárquico. Al estar cortado a sangre, la tela se va deshilachando con el paso del tiempo igual que la duna se va transformando. El que no tenga guardas también dificulta el paso de las páginas y su lectura, aunque conceptualmente encaja con ese carácter. El color del hilo cosido del libro representa los granos de arena; queríamos que de alguna manera la arena invadiera el libro. Otro guiño es la ubicación del colofón, al final del primer cuadernillo de color azul verdoso. El editor insistía constantemente en romper las normas establecidas en la producción de un libro y conceptualmente funcionaba.

¿En qué estás trabajando actualmente?

Estoy dando forma a un proyecto que realicé durante una residencia de artista en Luxor (Egipto) en octubre de 2021. De nuevo trato el tema de lo absurdo y la incesante lucha del ser humano con la naturaleza. Inspirándome en el antiguo Egipto, abordo temas sobre el Nilo, árboles sagrados, ladrones de tumbas, arquitectura sostenible, cambio climático, impacto del turismo y el papel de la mujer. Todo está interconectado. 


Con esta sección de entrevistas breves Ros Boisier acerca a nuestros lectores la obra de autoras y autores que poseen un trabajo fotográfico de interés.

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6 comentarios

  1. Fran Virues Avila dice:

    Me ha encantado la entrevista, anoto el libro y pelicula que se mencionan. Adquirí el libro y me aporta mucho, vivo cerca y suelo ir a la duna de Valdevaqueros, me aporta otra visión a la duna que me enriquece.

    1. LUR dice:

      Gracias por tus palabras Fran. Nos alegra saber que la entrevista te ha gustado, que tienes el ‘El libro de arena’ y que su lectura te ha aportado un modo de ver la duna distinto y enriquecedor. Muchas gracias por leernos

    2. maria dice:

      Hola Fran, me alegra que hayas leído la entrevista y que te haya abierto una nueva visión de la duna. Salúdala de mi parte. 😉 Gracias por tu comentario y por adquirir el libro. Espero que algún día se consiga una buena y cuidada gestión de ese maravilloso ecosistema dunar. ¡Saludos!

  2. itzel.aguilera.g dice:

    Me ha gustado mucho la entrevista, significa mucho para mí, sobre todo porque la inspiración de la artista es muy honesta, es muy bella su aproximación al proyecto. A través de la mirada sutil hacia la naturaleza desde una nueva mirada, implicándonos absolutamente en contextos históricos, políticos, sociales y culturales es que emerge la belleza de un proyecto. Quiero tener el libro. Felicidades a María Primo y por supuesto a Ros Boisier por la entrevista tan luminosa.

    Vivo en Ciudad Juárez, México, y acá tenemos al lado las dunas de Samalayuca, siempre amenazadas por el factor económico y usurero en que la empresa extranjera intenta venir a extraer toda la riqueza natural de la región del desierto. Pienso en una acción o pieza de arte para volver los ojos a ella y colaborar en su preservación.

    Me interesa también tener el fotolibro ‘El libro de arena’, porque precisamente estoy con la maqueta de mi primer fotolibro y el hecho de leer sobre su estructura, diseño y decisiones materiales con la inclusión de cuadernillos me interesa mucho.

    1. LUR dice:

      Hola Itzel, muchas gracias por leer nuestros contenidos y dejar un comentario para las lectoras y lecores de LUR.

    2. MARIA PRIMO dice:

      Hola Itzel.
      Hasta ahora no había visto tu comentario, perdona. Muchas gracias por tus palabras y me alegro que la entrevista te haya servido de inspiración. Suerte con tu proyecto. Para adquirir el libro puedes hacerlo a traves de mi web; lo siento no lo he podido distribuir por América todavía. Gracias por tu interés.
      Saludos,
      María