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Elaine Pessoa: “Reconstruir nuestra mirada implica pensar el paisaje no como algo que se posee, sino como un territorio de convivencia e interdependencia” siguiente

Laura Carbonell Comentarios

Transitus Naturalis (Fotô Editorial, 2024), de Elaine Pessoa, es un libro que explora las metamorfosis del paisaje y su tránsito hacia el paisajismo como forma de pensamiento, arte y control. La obra despliega un archivo visual compuesto por postales, sellos y fotografías que entretejen una historia crítica sobre la mirada y la apropiación del territorio. Desde las exploraciones coloniales hasta las configuraciones contemporáneas del espacio natural, el proyecto revela cómo las imágenes han funcionado como instrumentos de poder, memoria y deseo.

Transitus Naturalis examina cómo los proyectos de jardinería, los jardines botánicos y los espacios urbanos han redefinido la noción de lo natural. Pessoa pone en evidencia la paradoja entre la domesticación del paisaje y su celebración estética, utilizando recursos visuales —como la presencia del dorado— que evocan la historia de la extracción y la conquista.

Concebido como un proyecto editorial en el que arte, historia y ecología dialogan, el libro propone una reflexión poética y crítica sobre las formas en que habitamos, representamos y transformamos los ecosistemas que nos sostienen. En su tránsito entre archivo y creación, Transitus Naturalis invita a repensar el vínculo entre paisaje y poder, entre mirada y explotación, entre memoria y porvenir. Para profundizar en su proceso de creación, conversamos con Elaine Pessoa y el diseñador del libro, Rafael Simões, quienes nos cuentan su experiencia y aportan reflexiones sobre la obra.

Quisiera conocer la historia de Fotô Editorial y el proceso que condujo a la creación de Transitus Naturalis. Elaine, ¿de qué manera tu experiencia como autora y editora se refleja en un libro en el que cada detalle —grande o pequeño— contribuye a una obra tan minuciosa y excelentemente realizada?

Elaine Pessoa: Fotô Editorial nació de una conversación informal entre el curador y periodista Eder Chiodetto, la investigadora Fabiana Bruno y yo, en la que compartí mi maravillosa experiencia con mi primer fotolibro Tempo Arenoso (2015). En ese momento acababa de regresar de Madrid, donde el libro había sido seleccionado como uno de los Mejores Fotolibros del Año del festival PhotoEspaña. Estaba encantada con la experiencia y más convencida que nunca de que el fotolibro era un camino esencial para la fotografía: un medio poderoso con gran potencial de experimentación.

Creada en octubre de 2016 en São Paulo, Fotô Editorial tiene como objetivo la producción de libros de fotografía autoral y la reflexión sobre el estatuto de la imagen contemporánea. Además de publicar libros de artistas y fotógrafos documentales, la editorial tiene tres colecciones: una dedicada a ensayos fotográficos, otra a textos inéditos de autores que trabajan sobre la imagen contemporánea y una colección especial para autores indígenas (con dos libros ya publicados). Pronto lanzaremos también nuestro primer fotolibro infantil.

En cuanto a Transitus Naturalis, el proyecto surgió durante una residencia en Portugal y tomó forma, tanto como cuerpo de obra como fotolibro, durante otra residencia: RAMA 2024/2025. RAMA es un programa internacional de producción editorial coordinado por Ângela Berlinde (Portugal), Fabiana Bruno (Brasil) y Óscar Guarín Martínez (Colombia). Durante el proyecto, artistas e investigadores trabajaron con más de 50.000 imágenes recuperadas en Campinas y Braga, reinventando narrativas a través de diversos lenguajes artísticos. El diseñador Rafael Simões coordinó los proyectos grupales de la residencia y es desde hace tiempo colabora con Fotô Editorial. Lo invité a diseñar Transitus Naturalis. Trabaja con gran rapidez y compartimos un intercambio sólido a partir de proyectos anteriores con la editorial.

¿Por qué decidiste titular el libro Transitus Naturalis y qué significado o evocación tiene para ti?

E.P.: Transitus Naturalis se conecta con mis series Naturalis, Arabutãn, Taconaré y Exploratorius. La expresión latina evoca la idea de tránsito y transformación y refleja procesos históricos de modificación del paisaje, migración de especies y una dimensión filosófica del cambio. Elegí este título porque sugiere movimiento, pero también plantea hasta qué punto esas transformaciones son realmente ‘naturales’, especialmente cuando están impulsadas por la colonización, la clasificación científica o el control estético.

El libro reflexiona sobre el paisaje en constante desplazamiento, deconstruyendo la noción de una naturaleza fija e inmutable. Al entrelazar botánica, historia y memoria cultural, investigo cómo los desplazamientos y domesticaciones moldearon el imaginario brasileño desde la colonización y muestran el tránsito del paisaje al paisajismo. Los jardines botánicos y los proyectos urbanos funcionan como símbolos de esta domesticación, lugares donde lo natural se reconfigura mediante el control y la estética.

Más que un registro visual, Transitus Naturalis constituye una invitación a la reflexión crítica sobre nuestra relación con el paisaje. Al combinar arte, historia y crítica social, el libro expone la tensión poética entre movimiento y estabilidad, y evidencia cómo las narrativas de la naturaleza se construyen, se disputan y cambian a lo largo del tiempo.

La cubierta y el interior del libro presentan un color dorado que remite a la era colonial, marcada por la explotación del oro y de la naturaleza para expandir imperios y construir una nueva sociedad. Más allá de esta elección cromática, ¿qué otros elementos del diseño consideráis fundamentales para transmitir una visión crítica y poética sobre nuestra relación con la naturaleza en América a lo largo de los siglos?

E.P.: Cada decisión tiene un propósito. Además del uso del oro, que critica directamente la explotación colonial, concebimos el diseño como un diálogo entre imágenes de archivo y propias. El empleo de postales y sellos desafía la idea del paisaje como representación fija, mientras que el ritmo de las páginas y el juego de escalas de las imágenes genera desplazamientos que evocan la transformación continua del territorio. También buscamos un equilibrio entre la materialidad del libro —el papel, la encuadernación y la forma en que el lector recorre las páginas— y su dimensión conceptual, de modo que la experiencia resulte tanto poética como crítica. El diseño, por lo tanto, no actúa solo como soporte, sino que constituye una parte fundamental del discurso, y cuestiona cómo la naturaleza ha sido domesticada, celebrada y explotada a lo largo de la historia.

Rafael Simões: El formato del libro se inspiró en la idea del primer contacto de los colonizadores con los densos bosques que cubrían la costa brasileña. Aunque pequeño —se asemeja a un cuaderno de viaje—, su forma alargada verticalmente busca evocar la exuberancia de los altos árboles de los bosques nativos de Brasil. Otro elemento importante del diseño, que comenta sutilmente la historia del país y su relación con la colonización extractivista, es la pintura color palo de Brasil[^1] en los bordes del libro, que genera un efecto visual sorprendente al crear una nueva imagen en el corte de las páginas.

Asimismo, realizamos numerosas pruebas antes de enviarlo a imprenta, lo que nos llevó a trabajar con dos imprentas distintas: una industrial para la tripa del libro y una pequeña imprenta familiar para la serigrafía de cubierta.

Cuando hablamos de cómo los americanos hemos percibido el paisaje, solemos olvidar que muchas de las visiones modernas de la naturaleza surgieron con el propósito de explotarla. Las aventuras de los naturalistas, los primeros herbarios y los jardines botánicos introdujeron una mirada utilitaria que probablemente no formaba parte de las cosmovisiones indígenas.

Sin idealizar los tiempos previos al colonialismo, considero que los latinoamericanos seguimos intentando superar esa visión colonial del paisaje para acercarnos a una percepción más equilibrada, ecológica e incluso sensorial y emocionalmente coherente. Adoptar esta nueva mirada se ha vuelto una cuestión de supervivencia, porque no podemos mantener el modelo extractivista sin enfrentar sus efectos a largo plazo sobre el medio ambiente.

¿Qué plantea este libro sobre la idea de paisaje y su transformación a lo largo del tiempo en un país como Brasil? ¿Qué preguntas debemos hacernos para cambiar nuestra visión de lo que el paisaje es y debería ser?

E.P.: Nuestra idea de paisaje fue moldeada por una mirada eurocéntrica y colonialista, que lo concebía tanto como objeto de contemplación estética como recurso explotable. Transitus Naturalis parte precisamente de ahí: de revelar cómo Brasil fue enmarcado y transformado por los herbarios, los jardines botánicos y las prácticas de domesticación de la naturaleza, que aún condicionan la forma en que percibimos el territorio.

El libro no ofrece respuestas definitivas, sino preguntas: ¿cómo observar el paisaje sin reducirlo a un fondo o a una mercancía? ¿Cómo recuperar las dimensiones simbólicas, espirituales y ecológicas que la lógica colonial borró?

Se trata, por tanto, de desplazar la mirada del paisaje de una perspectiva utilitaria a una relacional, en la que lo humano no se perciba separado de lo natural. Solo a través de este ejercicio crítico y poético podemos empezar a imaginar formas más equilibradas y sostenibles de habitar y transformar nuestro entorno.

Al leer el libro se percibe con claridad que esta domesticación progresiva de la naturaleza ha estado acompañada de cierta violencia. La mayoría de los paisajes parecen controlados y organizados, sin integrar la idea de cuidar o restaurar los ecosistemas que intervenimos. Supongo que así es como ahora miramos los días coloniales, con cierta reticencia hacia los modelos extractivistas. Sin embargo, todavía estamos en proceso de comprender con mayor profundidad cómo deberíamos observar y tratar la naturaleza.

¿Cuál es tu perspectiva actual sobre el paisaje? ¿Qué enfoques te parecen relevantes y deberíamos considerar a partir de este trabajo?

E.P.: Coincido en que la domesticación de la naturaleza siempre ha estado ligada a una forma de violencia, visible no solo en la explotación de los recursos, sino también en la imposición de una estética del orden y del control que borró otras formas de relación con el territorio. En este sentido, el paisaje se transformó en un dispositivo colonial.

Mi perspectiva actual pasa por reconstruir nuestra mirada: pensar el paisaje no como algo que se posee, sino como un territorio de convivencia e interdependencia. Para ello, es fundamental atender a otras cosmologías —especialmente las indígenas y afrodescendientes— que comprenden la naturaleza como un cuerpo vivo y relacional, no como un recurso inerte. Abrirnos a esas visiones plurales, a una verdadera ecología de saberes, puede ayudarnos a desprendernos de la lógica extractivista e imaginar paisajes más justos, equilibrados y realmente habitables en el presente.

Me interesa profundizar en la estructura del libro. Al recorrer la secuencia de imágenes, se perciben secciones con postales y sellos y otros con tus fotografías de bosques. ¿Cómo surgió esta estructura final y qué significado quisieron construir con el diálogo entre los diferentes elementos del libro?

E.P.: La estructura surgió como un diálogo —entre imágenes, materiales e intenciones—. Este proyecto se gestó durante la residencia RAMA, que reúne curadores de Brasil, Portugal y Colombia, junto con la plataforma de adopción de imágenes ACHO (Archive Collections of Ordinary Stories).

Comencé reuniendo fragmentos visuales: postales, ilustraciones botánicas, sellos y mis propias fotografías tomadas en distintas regiones de Brasil y Portugal. Poco a poco, emergió un ritmo en el que esos elementos de archivo y contemporáneos podían encontrarse, superponerse o interrumpirse mutuamente. De este modo, convertí mi investigación en una narrativa visual y colaboré estrechamente con los asesores de la residencia —Fabiana Bruno, Óscar G. Martínez y Ângela Berlinde—, con una participación especialmente destacada de Fabiana Bruno.

R.S: La intención no era seguir una línea cronológica, sino evocar una deriva y la intersección entre distintos tiempos y espacios. La narrativa se despliega dentro de estos tránsitos. Organizar visualmente el libro en tres segmentos resultó fundamental para que esos periodos —no cronológicos— pudieran percibirse tanto de manera individual como entrelazada. El uso de distintos tipos de papel contribuyó a reforzar este gesto.

Hasta ahora, ¿cómo ha recibido el público el libro y qué tipo de personas ha mostrado mayor interés en él?

E.P.: La acogida ha sido muy favorable. El libro ha participado en festivales y selecciones destacadas: fue finalista del Premio al Mejor Libro de Fotografía del Año de PHotoESPAÑA 2025 en la categoría Creación; recibió una mención especial en la categoría de libros autopublicados en el Photo|Frome Festival 2024; y resultó finalista en el Belfast Photo Festival 2025. Ha llegado a artistas, historiadores, ambientalistas y educadores: personas interesadas en repensar no solo la fotografía, sino también nuestra cultura visual en torno a la naturaleza. Algunos se sienten atraídos por su dimensión poética, otros por su mirada crítica al archivo. La combinación de materiales y enfoques le permite resonar en distintos ámbitos.

R.S: La recepción del libro ha sido extremadamente positiva y el reconocimiento de sus cualidades formales y conceptuales —como lo demuestran los reconocimientos que ha recibido— nos llena de alegría.


Libros de Fotô Editorial disponibles en la librería online de LUR


Elaine Pessoa (São Paulo, Brasil, 1968) es una artista visual radicada en São Paulo. Su trabajo investiga los límites entre imagen y paisaje mediante el hibridismo entre fotografía, grabado, pintura y vídeo, dentro de lo que Adolfo Montejo Navas denomina ‘fotografía transversal’. Ha publicado siete fotolibros, entre ellos Transitus Naturalis, Exploratorius, Nimbus y Tempo Arenoso. Ha participado en salones, festivales y bienales en Brasil y el extranjero, con obras en colecciones como la Pinacoteca de São Paulo, el Sakima Museum (Japón) y La Conserverie (Francia). En 2024 expuso en el Zentralinstitut für Kunstgeschichte (Múnich).

Rafael Simões (Araraquara, São Paulo,Brasil, 1989), es un diseñador gráfico especializado en proyectos de libros y exposiciones. Obtuvo su diploma de posgrado en el Istituto Europeo di Design y completó sus estudios de máster en Diseño Industrial en la Scuola Politecnica di Design. Desde 2016 dirige un estudio independiente.

Laura Carbonell (Bogotá, Colombia, 1986) es curadora. Sus exposiciones dialogan con diversas disciplinas como la arquitectura y el diseño. Su último proyecto expositivo ofrece un panorama de la producción gráfica y editorial de fotolibros en América Latina mediante una selección de 100 títulos publicados entre 2020 y 2025. La muestra se ha exhibido en distintas versiones en España, Polonia y Suiza.

[^1] El color palo de Brasil es un rojo terroso profundo, cálido y cargado de historia, inspirado en la madera del pau-brasil, árbol nativo de Brasil. Este tono evoca tanto la riqueza natural del país como las narrativas coloniales de explotación y comercio que marcaron su pasado.


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