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La imagen en el desierto: violencia política, territorio y un corvo siguiente

Natalia Fortuny

Gritan. El desierto de Chile grita. Nadie diría que
el desierto puede gritar, pero grita.

Raúl Zurita, INRI

En su libro INRI, el poeta chileno Raúl Zurita desmembra y reimagina la particular geografía de su país punteada por la macabra acción cometida por la última dictadura: la desaparición y asesinato de centenares de personas cuyos cuerpos fueron arrojados a las montañas, los lagos y el mar de Chile. En un intento por traerlos a la memoria, Zurita nombra a los desaparecidos, les pone nombre a los muertos para no olvidarlos: Bruno, Susana. Sus cuerpos son carnadas rosas para los peces al caer al mar. Y hay un mar de piedras en el desierto: “Las piedras/ gritan. Nadie, salvo las piedras/ son capaces de gritar así”. En los versos de Zurita el Pacífico se subleva y se llena de flores, los Andes florecen también para rearmarse y levantarse frente al anonimato y la desmemoria. “Y las montañas nuevas ocupando el lugar de los/ mares y los mares nuevos ocupando el lugar de/ las montañas subían y sus miembros subían/ igual que pastos sobre el arrebollado cielo”. En este libro nadie ve porque les han mutilado: “Cuando nos/ vaciaron con corvos las cuencas de los ojos y las/ flores nos empezaron a crecer desde los cegados/ corvos”. El agente de esta mutilación, el cuchillo corvo, es un emblema histórico de las Fuerzas Armadas de la región. Fue adoptado por el ejército chileno en la Guerra del Pacífico, a fines del siglo XIX, cuando el territorio del desierto de Atacama fue sustraído a Bolivia y Perú. Durante la dictadura cívico-militar pinochetista comenzada en 1973, esa arma fue empleada para la ejecución de personas desaparecidas en el marco del Terrorismo de Estado.

Precisamente alrededor de una imagen del corvo gira Ejercicios de aridez, la última producción de Celeste Rojas Mugica, cuyas obras fotográficas y audiovisuales remiten a las memorias y la historia política del Cono Sur, signada por la militancia, la violencia, el exilio y las desapariciones. A partir de intervenciones que conjugan imágenes de archivo con artificios visuales y sonoros, sus producciones visuales evocan diversas dimensiones de estos conflictos, recurriendo a la cordillera como columna vertebral de la violenta historia reciente, a la infinitud del desierto y a las constelaciones de los cielos que fueron testigos de los hechos.

Celeste Rojas Mugica
Punta. Toma directa digital, B&N, 2018. Celeste Rojas Mugica

Ejercicios de aridez fue realizada a partir de 2017, se mostró parcialmente en el Centro Cultural Matienzo de Buenos Aires en 2018 y actualmente se despliega de manera acabada en la galería Rolf Art de la misma ciudad, bajo la curaduría de Florencia Battiti. En aquella primera versión contenía como instalación de sala, entre otros elementos, una fotografía satelital, líneas de tiempo de sucesos destacados durante la dictadura chilena y esquemas conceptuales escritos con tiza sobre la pared, fotografías de archivo de exhumaciones, fragmentos de poemas, proyectores con señales lumínicas y enigmáticos sonidos en clave Morse. La obra gira alrededor de un hallazgo, una imagen amenazante que alguien ideó en medio del desierto para amedrentar y que esquiva a la escala del ojo humano.

Como ocurre con la imagen de la cordillera vista desde arriba que Rojas Mugica filmó desde un avión en su película aún en proceso Una sombra oscilante, aquí también instala su perspectiva desde el cenit. Para ver lo que se ve desde el cielo: el desierto, la aridez del paisaje. Y quebrando esa monotonía: una intervención de autoría desconocida que escapa completamente a cualquier escala humana. Lo que puede verse es la silueta de un corvo —un cuchillo de 2 kilómetros—, un círculo perfecto y dos números acechando como amenaza latente y silenciosa. Algo a lo que solo puede accederse desde el cielo, una imagen dibujada quizás simplemente para demostrar el poder monumental de su envergadura y su sentido de muerte. Así lo presenta el texto que acompaña la muestra: 

Celeste Rojas Mugica
Línea, sierras y nube. Toma directa 120 mm, B&N, 2018. Celeste Rojas Mugica

En el año 2011 una dirigenta de la Agrupación de Ejecutados Políticos de Calama, Chile, recibió un sobre anónimo bajo su puerta con la fotografía satelital de un enorme cuchillo corvo trazado sobre el Desierto de Atacama. A cada costado de la empuñadura se habían trazado y petrificado los números 73 y 78, y un círculo perfecto de aproximadamente 600 metros de diámetro. […] El dibujo contiene referencias que parecieran señalar el año del golpe militar y del plan de ejecución y desaparición forzada “Caravana de la muerte”, como también la fecha de la operación “Retiro de televisores”, un plan nacional de desaparición encomendado a los regimientos del país a través de un mensaje encriptado, con el objetivo de remover los cuerpos de miles de ejecutados políticos y lanzarlos hacia lo profundo del mar. […] Un corvo permanece incrustado en la tierra más seca del mundo.

El desierto de Ejercicios de aridez es el mismo desierto de la película Nostalgia de la luz (2010), de Patricio Guzmán, en la que las mujeres de los desaparecidos y asesinados buscan pedacitos de huesos o de ropa entre la arena imposible de Calama. Tras el golpe militar de 1973, el Ejército desató en Chile una serie de ejecuciones políticas: numerosos opositores fueron asesinados y sus cuerpos fueron desaparecidos al ser enterrados en fosas comunes clandestinas. Años más tarde, a finales de 1978 se puso en marcha la operación de desentierro de estos cadáveres sepultados en fosas clandestinas en diversos puntos del país. Tras ser desenterrados, los cadáveres fueron lanzados al mar.

La imagen del corvo redescubierta por Rojas Mugica fue pintada en tierras estatales, entre las ciudades de Calama y San Pedro de Atacama. Fue hecha cerca del aeropuerto que durante la dictadura pertenecía a la Fuerza Aérea de Chile. En el mismo desierto que, en lugar de ocultarlos, conservó gracias a su atmósfera salobre los restos de los asesinados y sepultados en tumbas colectivas. Hacia ese desierto avanzala artista y su equipo, para hacerlo ver, para ver desde cerca aquello que solo puede verse desde arriba, con la cordillera como superficie de inscripción. Ejercicios de aridez es un artefacto complejo alrededor del desierto que se extiende y de la violencia política de la última dictadura chilena. Esta instalación encontró en 2021 una nueva metamorfosis en un dispositivo digital interactivo que puede recorrerse online y que pone a disposición un juego de escalas y territorios.

El sitio web de Ejercicios de aridez se propone como un mapa a la vez que como un otro territorio desde donde abismarse a la historia. Y despliega su poética respecto de las posibilidades de lo visual. Desde la imagen satelital del corvo de cal como eje es posible desplazarse en un recorrido que será único cada vez, formando líneas y puntos, alternando a partir del zoom las escalas macro y micro, y deambulando por textos, videos, sonidos e imágenes. Ofrece dos mapas, cada uno con elementos heterogéneos: a la izquierda, un mapa político cuya imagen de fondo es una síntesis entre lo topográfico y el esquema conceptual; a la derecha, un mapa físico con la foto satelital de fondo. Propone perderse en la web como en un desierto de sentidos que se propagan, se encienden y desvanecen. Antes que el sentido lineal de la lectura será la memoria del paseante la que deberá ir hilando —ese trabajo de la memoria alrededor de algo que insiste y persiste—.

Para mostrar la imagen completa del cuchillo no fueron suficientes las fotos tomadas con dron en aquella excursión que le llevó varios días al equipo —incluyendo perderse por momentos en ese terreno desértico sin marcas ni señalizaciones, donde el GPS funcionaba intermitentemente—. Los registros tomados en el lugar no alcanzaban a dar cuenta de la totalidad de ese dibujo amenazante. Así, Rojas Mugica usó capturas de Google Earth para formar —ahora sí— esta figura que solamente se observa a nivel aéreo o satelital (¿quiénes serían los destinatarios ideales de esta acción amedrentadora, monumental y permanente?). El corvo es grande, enorme: al situarse en el lugar no hay forma de ver el fin de las líneas que se pierden en el horizonte. Pero, ¿cómo saberlo en esta foto rodeada de desierto sin referencias? Lo sabremos por otras fotografías, tomadas desde el piso, que muestran las gruesas líneas blancas de cal sobre el suelo reseco. Porque junto a las líneas del contorno de estas figuras aún perviven visibles las huellas de los camiones que dibujaron sobre la tierra el cuchillo gigantesco y ayudan a dar cierta medida de las proporciones.

Línea. Toma directa digital, B&N, 2018. Celeste Rojas Mugica

De esta manera lo que primero propone Ejercicio de aridez es un juego de escalas en blanco y negro: cuando se ve todo, no se alcanza a leer, hay que tocar y tocar, jugar, escuchar, mirar, mover hilos, hacer zoom e ir dejando huellas involuntariamente. En estos ejercicios cada elemento puede desplegarse, ocultarse y combinarse para recrear una nueva obra-recorrido. Cada punto o coordenada se abre a un hallazgo. A la derecha, la zona del mapa físico recorta sobre el fondo de la toma satelital del desierto: las fotos de las líneas del corvo, los poemas, los videos. El fondo del sector que es el mapa político semeja una pizarra, lleva anotaciones manuscritas que arman un esquema conceptual sobre el mito fundacional de ese simbolismo, e incluye fotos, imágenes de archivo y poemas.

Los versos que se despliegan en este dispositivo son de su hermano, Martín Cinzano, de la obra poética Mapas de aridez. Así como se despliegan correlaciones entre lo macro y lo micro, entre la historia y las historias, cada poema escrito lleva su traducción en Morse debajo, un sonido alterado —¿aliterado?— cuyo código habrá que descifrar. Así como Zurita en INRI intercalaba hojas escritas en braille porque estamos ciegos: “Les vaciaron los ojos ¿sabías? Les arrancaron los/ ojos de las cuencas. Por eso en este poema nadie/ ve, sólo oye”; Celeste convierte en sonido los versos y, ante el silencio de la imagen del desierto, opone la persistencia y la incomodidad del pitido en estos mensajes crípticos en clave Morse. Apenas un murmullo, como dicen las palabras de Martín Cinzano en el libro Mapas de aridez (2018):

planicie litoral y redes
de pescadores improbables

brillan entre camanchaca
y luz negra

se mecen entre botes sepultados
de pescadores sin forma

implícitos pese a todo
en el fraseo de la espuma

ocultos bajo lluvias de sal
agazapados volando huyendo tal vez

entre una cordillera
y  otra cordillera

entre planicie litoral
y farellón costero

rasgueando preguntas
con conchas de lapas

y música violenta

melodías raspadas sobre la arena
fuertes insulsos acordes

como un adelanto en clave de sal
de las próximas inaudibles palabras

murmuradas

por el desierto

*

Aridez hiende. 4K video, B&N, monocanal, sin sonido, loop. Celeste Rojas Mugica

¿Cómo es un territorio de desaparición?, podemos preguntarnos con Cristian Kirby y su serie 119, compuesta por imágenes de rostros de los desaparecidos del Plan Colombo sobre calles y mapas de la ciudad de Santiago. El desierto de Atacama es sin dudas otro territorio de la desaparición. Un territorio árido y salobre que acaba en al Pacífico y al que Celeste Rojas Mugica se animó a recorrer y exhibir, creando con Ejercicios de Aridez un dispositivo físico-político singular. Un artefacto que desanda la amenaza visual del Ejército —la colosa y oculta amenaza del corvo— y cartografía la historia de nuestros días.

Referencias

KIRBY, Cristian (2014), 119, Memorial da Resistência de São Paulo.

ROJAS MUGICA, Celeste (2021), Ejercicios de aridez

ZURITA, Raúl (2013), INRI, Buenos Aires, Mansalva.

Cómo citar:
FORTUNY, Natalia, “La imagen en el desierto: violencia política, territorio y un corvo”, LUR, 21 de abril de 2021, https://e-lur.net/investigacion/la-imagen-en-el-desierto-violencia-politica-territorio-y-un-corvo


Natalia Fortuny (Buenos Aires, Argentina, 1977) es investigadora, docente en la Universidad de Buenos Aires y poeta. Estudió Comunicación, Historia del Arte, se Doctoró en Ciencias Sociales en la UBA y publicó el libro Memorias fotográficas. Imagen y dictadura en la fotografía argentina contemporánea (La luminosa, 2014), entre otros. Coordina el Grupo de estudios en fotografía contemporánea, arte y política (FoCo) del Instituto Germani (FSOC-UBA), desde donde se organizan proyectos de investigación, tesis, publicaciones y los encuentros mensuales Diálogos fotográficos.